Ayuda a tu hijo a crear un personaje para sus historias

Actividades para niños

Sin duda lo que más me gusta de Fraskilandia son las historias que hay detrás de los dibujos. Inverosímiles o deliciosamente lógicas, la mente infantil tiene un don que no debería desaprovecharse.

Inventar historias es una de las actividades más divertidas podemos hacer con nuestros hijos, no necesitamos grandes recursos para hacerla y puede llenar los huecos de los momentos aburridos como los viajes en coche.

Entonces ¿cómo hacemos? Si tienes un personaje tienes una historia, así que vamos crear a unos cuantos.

Vamos a inventar una historia. ¿Por dónde empezamos?

Toda historia necesita a alguien a quien le pasen cosas, no tiene que ser grandes cosas ni impresionantes viajes, recoger un calcetín que se voló puede terminar siendo la historia más entretenida del día.

Pero crear un personaje de cero puede ser difícil. Las fichas de personaje son una herramienta genial para definir a ese ser que moverá su historia y más tarde podrán seguir desarrollando su personalidad a partir de ellas.

Con estos personajes podremos hacer más juegos, teatrillos, personajes para juegos, para cuentos, hacerlos en tela o en cartón.

Lo ideal es hacerles preguntas para que sean personajes creados por ellos mismos con sus propias ideas o proponerles alguna disparatada que los saquen de lo convencional.

¿Cómo lo dibujo?

Necesitas saber qué aspecto tiene para poder verlo.

¿Es una persona o un animal? O quizás viene de otro planeta.

¿Tiene pelo? Puede que no tenga ni un pelo o unas trenzas enormes que se enrolle en la cabeza y que esto forme parte de su personalidad.

El número de ojos, de bocas, de manos o pies también es importante. Puede que sea un perro que perdió una pata, un calcetín que se mueve saltando o un enorme pulpo de 8 tentáculos.

¿Cómo se viste? ¿Lleva chaqueta y sombrero o le gusta ir sin ropa? Puede que lleve un parche o un tatuaje.

¿Cuál es su hogar?

El lugar donde se desarrolla la historia es muy importante, ya sea otro planeta o debajo de una cama, definirá cómo es tu personaje. Qué hace desde que se levanta hasta que se acuesta o qué come. ¿Qué le gusta desayunar? ¿Cena o solo come una vez al día? ¿Le gustan los huevos fritos con arroz o es más de comer cienpies?

Puede que primero necesites saber dónde vive para saber cómo es. Muévete adelante y atrás con todas las preguntas, no hay un orden correcto.

¿Qué piensa?

Ahora ya sabes cómo se ve y dónde suele estar, puedes ir un poco más allá. ¿Qué sueña? ¿qué le desea más en el mundo?

¿Qué piensa sobre los perros? ¿A dónde quiere ir de viaje? ¿Qué le gustaría hacer mañana? ¿Y esta tarde?

Su mundo interior definirá su personalidad y te dará muchas pistas sobre historias que puede vivir.

¡Y no te olvides de ponerle un nombre!

Bájate la ficha aquí e imprimirla en casa, podrás tener un repertorio de personajes al que acudir cuando te quedes sin ideas.

¡Y no te olvides de enseñarme a tus personajes!

 

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